Wednesday, May 18, 2011

La Guía ISO 26000: Facilitando la adopción de prácticas responsables en la empresa

La Guía ISO 26000: Facilitando la adopción de prácticas responsables en la empresa

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Carlos Sáez Gallego . KPMG

Durante años los profesionales que desarrollaban sistemas de mejora continua han estado demandando una herramienta que permitiera gestionar los asuntos en la agenda de RSE. El Consejo de la ISO instó en el año 2002 al "Comité sobre Políticas de los Consumidores" el estudio de viabilidad para la elaboración de una norma internacional sobre Responsabilidad Social Corporativa, pero hemos tenido que esperar hasta 2010 para que viera la luz en forma de Guía.

Para su elaboración el "Comité Técnico de Gerencia" de ISO tuvo que crear en 2005 un nuevo grupo de trabajo denominado nuevo "ISO/WG/SR" que está coordinado por los Institutos de Normas de Suecia y Brasil y cuyo objetivo es elaborar documentos internacionales en materia de responsabilidad social corporativa. Este Grupo contempló la creación, por primera vez, de la figura de pares, lo que implicó que tanto el Grupo de Trabajo como cada Subgrupo estuvieron dirigidos por representantes de países en vías de desarrollo y por países desarrollados de forma equitativa.

International Standard Organization (ISO)

La Organización Internacional para la Estandarización (ISO en sus siglas en inglés) es una entidad fundada en el año 1947, que tiene como misión promover el desarrollo de normas internacionales de fabricación, comercio y comunicación. Su tarea principal es la de buscar la estandarización de normas sobre productos y seguridad para empresas u organizaciones a nivel internacional.

ISO está formada por una red de los institutos de normas nacionales compuesta por 163 países, con una Secretaría Central localizada en Ginebra (Suiza) que coordina el sistema. A su vez, está compuesta por delegaciones gubernamentales y no gubernamentales subdivididas en una serie de subcomités encargados de desarrollar las normas internacionales industriales y comerciales. Dichas normas, que tienen carácter voluntario, se conocen como normas ISO, y su finalidad es la coordinación de las normas nacionales, con el propósito de facilitar el comercio, el intercambio de información y contribuir al desarrollo y a la transferencia de tecnologías.

Un largo camino

Para el desarrollo de la Guía se llevaron a cabo ocho reuniones: Salvador de Bahía y Bangkok (2005), Lisboa (2006), Sidney y Viena (2007), Santiago de Chile (2008), Quebec (2009) y Copenhague (2010).

Objetivo de la Guía

El objetivo de la Guía ISO 26000 es fomentar que las organizaciones que lleven a cabo actividades de responsabilidad social corporativa vayan más allá del cumplimiento legal, sin dejar de reconocer que el cumplimento con las leyes es un deber y una parte fundamental de la responsabilidad corporativa las empresas. Asimismo, tiene como objetivo promover un entendimiento común en la materia complementando y no sustituyendo otros instrumentos e iniciativas relacionadas con la misma.

Se trata que a efectos de su utilización, esta pueda ser adaptada en función de las características particulares de las empresas (tamaño, ubicación geográfica, sector de actividad o naturaleza de sus operaciones) y trata de ser:

  • Una guía práctica sobre la operativa y los procesos relacionados con la responsabilidad corporativa.
  • Un refuerzo para la credibilidad del reporting sobre asuntos no financieros.
  • Una contribución a la mejora de la confianza y satisfacción de los grupos de interés.
  • Consistente y no actuar en desacuerdo con los documentos, convenios internacionales o estándares ya existentes.
  • Promotora de la terminología común en el campo de la responsabilidad corporativa, y ampliar la conciencia en estas materias.

En sus defensores y detractores podemos encontrar argumentos sobre sus fortalezas y debilidades.

Fortalezas

Debilidades

Ofrece un entendimiento sobre los principales temas a tener en cuenta para organizaciones que comienzan.

La gestión de sistemas de mejora continua generalmente no está gestionada por departamentos estratégicos de las compañías.

Es fácil de entender y se integra en los sistemas de mejora continua de la compañía de forma sencilla.

El desarrollo de capacidades estratégicas diferenciales de negocio es limitado. 

Aporta coherencia a otros sistemas de gestión.

Riesgo de ser tratado como un sistema certificable.

Estructura

La Guía ISO 26000 está dividida en 7 capítulos más un apartado bibliográfico y un conjunto de anexos sobre iniciativas  voluntarias y herramientas  relacionadas con la responsabilidad social.

La Guía es busca ser de ayuda a las organizaciones para contribuir al desarrollo sostenible, integrando la responsabilidad social corporativa en toda la organización, siendo a su vez una herramienta complementaria a otros instrumentos e iniciativas existentes en el mercado. Asimismo, cabe destacar que no se trata de una norma de sistemas de gestión, ni tiene como propósito ser objeto de certificación, uso regulatorio o contractual. Está dirigida a todo tipo de organizaciones (pequeñas, medianas y grandes), lo cual rompe con el estereotipo de que la responsabilidad social corporativa solo se lleva a cabo por las grandes corporaciones.

 Fuente: Norma ISO 26000

Los principios y los reconocimientos

La Guía incluye 7 principios generales y el reconocimiento de los grupos de interés como la piedra angular de la gestión en RSC de la compañía.

En cuanto a los principios que toda organización debería tener en cuenta a la hora de contribuir al desarrollo sostenible, la Guía establece:

  • Rendición de cuentas: las empresas son responsables de sus impactos en la sociedad y el medio ambiente, por lo que tienen la responsabilidad de responder al escrutinio de sus grupos de interés. Asimismo, este principio implica la aceptación de responsabilidades en el caso de que se comentan errores, así como la toma de medidas para solucionarlos y/o prevenirlos.
  • Transparencia: supone dar a conocer a los diferentes grupos de interés el impacto real de las políticas y sistemas de gestión previamente formalizados. En definitiva, se trata de mostrar el efecto real de los compromisos y políticas adoptados en relación con los grupos de interés.
  • Comportamiento ético: implica el desarrollo de una estructura organizativa que ayude a promover una conducta ética dentro de las empresas, así como la definición de las normas de comportamiento ético que permitan trasladar los valores corporativos a comportamientos esperados.
  • Respeto a los intereses de las partes interesadas: las organizaciones deben tener en cuenta las demandas de sus grupos de interés durante el proceso de toma de decisiones, no limitándose a los intereses de sus dueños, miembros o constituyentes.
  • Respeto a la ley: este principio lleva implícito la supremacía de la ley ante cualquier comportamiento de un individuo u organización. En el contexto de la responsabilidad social corporativa, el respeto a la ley lleva aparejado que una empresa cumple con todas las leyes y regulaciones aplicables.
  • Respeto de la normativa internacional de comportamiento: en el caso de que una empresa opere en un país donde la ley no garantice las salvaguardas sociales o ambientales mínimas, deberá poner su máximo empeño en respetar las normas internacionales aplicables. Asimismo, en países donde la ley entra en conflicto con la normativa internacional de comportamiento, se debería esforzar  en respetar tales normas en la medida de lo posible.
  • Respecto a los derechos humanos: implica respetar y promover los derechos establecidos en la Carta Universal de los Derechos Humanos, aceptado que estos son universales, es decir, aplicables de forma indivisible en todos los países, culturas y situaciones.

Sobre el reconocimiento y el papel de las partes interesadas

Durante la última década se ha producido un cierto consenso acerca de la importancia de la responsabilidad corporativa y de esta nueva filosofía de gestión para el éxito de las compañías. Para entender este fenómeno, tenemos que remontarnos varias décadas atrás, donde tradicionalmente el valor generado por las compañías se medía a través de la consecución de beneficios económicos y el cumplimiento de la legislación. Los escándalos empresariales protagonizados por multinacionales que antaño eran admiradas por la sociedad, han configurado un nuevo escenario donde a las compañías se les pide que cumplan las expectativas que la sociedad tiene depositadas en ellas. A ello se añade el hecho de que, cada vez con más frecuencia, los consumidores y los inversores prestan atención a las prácticas sociales, ambientales o de tipo ético de las compañías.

Este nuevo escenario ha dado lugar a que los límites tradicionales de las empresas se hayan modificado. Las nuevas responsabilidades a las que se enfrentan las compañías se extienden a lo largo de su cadena de valor. Un ejemplo claro de este hecho lo constituirían, por ejemplo, el riesgo en la cadena de suministro en las empresas del sector textil.

Estos condicionantes del entorno han dado lugar a un cambio en la mentalidad y manera de hacer negocios hoy en día. Hemos pasado de una cultura empresarial basada en el servicio y en el cliente, a una cultura empresarial basada en las personas; es decir, en estar más cerca y ser de ayuda a la sociedad y al entorno que nos rodea. Desde este punto de vista, la responsabilidad corporativa parte de entender que los resultados empresariales mejoran en la medida en que las compañías son capaces de generar relaciones de confianza con sus grupos de interés.

Materias fundamentales de la responsabilidad social

La Guía ISO 26000 ha identificado 7 materias principales, y promueve la integración de programas de responsabilidad relacionados con estas en las prácticas internas diarias de las organizaciones.

Para cada uno de de estos asuntos, la Guía desarrolla su contenido de acuerdo al siguiente esquema:

  • Visión general donde se incluye una definición y descripción general del tema.
  • Principios y consideraciones que recogen las orientaciones e información adicional para contextualizar los temas.
  • Descripción de los asuntos incluidos en cada uno de los temas. La Guía ISO 26000 ha identificado un total de 37 asuntos relacionados con los 7 temas fundamentales en responsabilidad corporativa. Las empresas deben enfocar las acciones sobre estos asuntos tomando como base los principios definidos en la Guía, abordando aquellos que tienen una influencia significativa sobre sus actividades. No existe un orden preestablecido para que las organizaciones aborden dichos asuntos; dependerá de la empresa y su estrategia.
  • Acciones y expectativas relacionadas, donde se detalla la manera en que las organizaciones pueden enfocar cada uno de los asuntos para responder a las demandas y expectativas de sus grupos de interés.

 

 Fuente: Guía ISO 26000
 Fuente: Guía ISO 26000

Profundizando en estos asuntos e integrando la responsabilidad corporativa en la toma de decisiones de las compañías, estas pueden obtener  los siguientes beneficios:

  • La toma de decisiones se fundamenta en un mejor entendimiento de las expectativas de la sociedad.
  • Optimización de las prácticas de gestión de riesgo de la organización, al incluir riesgos de tipo no financiero.
  • Mejora de la confianza social y la reputación corporativa.
  • Licencia para operar.
  • Incremento de la lealtad y el orgullo de pertenencia de los empleados.
  • Mejora de la competitividad de la organización con respecto a sus competidores.
  • Obtener ahorros asociados al uso eficiente de los recursos.
  • Disminución de los costes de transacción.

Orientación sobre la integración de la responsabilidad social en toda la organización

En este apartado de la Guía se proporciona orientación a las compañías sobre cómo poner en práctica sus políticas de responsabilidad social corporativa. En este sentido, uno de los aspectos críticos es analizar como las características de la compañía se relacionan con la responsabilidad corporativa, identificando los asuntos relevantes dentro de cada materia fundamental así como los grupos de interés. Dicho análisis debe incluir factores como la tipología de la organización, áreas de influencia, participación en organizaciones del sector, preocupaciones de los grupos de interés o estructuras para la toma de decisiones dentro de compañía.

Todas las materias fundamentales, pero no todos los asuntos, son relevantes para las organizaciones; su grado de relevancia dependerá de la naturaleza, tamaño y ubicación de las mismas.

Entre las tareas sugeridas por la Guía ISO 26000 para comenzar el proceso de identificación de los asuntos relevantes para la organización destacan las siguientes:

  • Enumerar de forma exhaustiva las actividades de la cadena de valor de la organización.
  • Identificar a los grupos de interés e involucrarlos durante este proceso.
  • Determinar las materias fundamentales y los asuntos que puedan surgir cuando la cadena de valor de la compañía comienza a funcionar.
  • Analizar como las decisiones de la empresa pueden afectar o causar impacto en los grupos de interés.

Una vez identificados los asuntos, se procederá a analizar con detenimiento cuáles  son los más importantes, teniendo en cuenta criterios como el grado de impacto de los mismos en los grupos de interés, los efectos derivados por no actuar sobre los asuntos, el nivel de preocupación de los grupos de interés o el desempeño actual de la organización en comparación con las leyes, regulaciones, normativa internacional y las mejores prácticas.

Además de la responsabilidad derivada de sus propias actividades, se dan algunas circunstancias donde la organización tiene capacidad de influir en las decisiones de aquellos con los que se relaciona. Dicha influencia dependerá de factores como la proximidad física o la antigüedad de la relación. Así, un elevado nivel de influencia está asociado a un elevado nivel de responsabilidad para ejercer dicha influencia, por lo que cuanto mayor es el potencial de generar impactos negativos, más elevado es el nivel de responsabilidad de ejercer influencia para minimizarlos. A continuación la Guía sugiere el establecimiento de prioridades sobre los asuntos y acciones que tienen implicaciones para el desarrollo sostenible (cumplimiento de leyes, violaciones de los derechos humanos, prácticas para poner en peligro la salud).

En cuanto a la incorporación de la responsabilidad social corporativa dentro de los sistemas y procedimientos de las organizaciones, la Guía ISO 26000 recomienda trasladar las prácticas de gestión ya establecidas para abordar la RSC, identificando a su vez como los principios, materias fundamentales y asuntos aplican a las diversas áreas de la organización. Asimismo, se debe integrar la responsabilidad corporativa en la cultura y estrategia de las organizaciones mediante, por ejemplo, la inclusión en su visión de referencias a la forma en que esta influirá en sus actividades, o adoptando códigos de conducta que reflejen el compromiso de las compañías con un comportamiento acorde a sus valores.

En lo referente al papel de la comunicación en la responsabilidad social, la Guía ISO 26000 sugiere que este debe ser:

  • Completa, abarcando todas las actividades e impactos significativos relacionados con la responsabilidad social.
  • Comprensible y de interés para las partes interesadas.
  • Precisa, con datos correctos y con el nivel de detalle suficiente.
  • Equilibrada, no omitiendo datos ni impactos negativos.
  • Oportuna y actualizada correctamente.
  • Accesible y disponible para los grupos de interés.

Otro aspecto importante contemplado en este apartado hace referencia a la credibilidad, involucrando a los grupos de interés durante el proceso de verificación de la información, revisión y seguimiento del desempeño de la organización, como por ejemplo mediante la creación de comités de expertos o mediante la contratación de entidades independientes que emitan un informe que acredite su verificación.

Por último, la Guía resalta la importancia de hacer un seguimiento, evaluación y revisión de las actividades emprendidas y el progreso de los objetivos establecidos, así como mantener informados a los grupos de interés sobre los cambios regulatorios o expectativas externas que pudieran tener un impacto en la organización.

Iniciativas voluntarias en responsabilidad social

Durante los últimos años, las organizaciones han visto como el número de iniciativas relacionadas con la responsabilidad corporativa han crecido exponencialmente al albor del creciente interés suscitado por el desarrollo sostenible. Dichas iniciativas abarcan desde guías específicas a herramientas prácticas que ayudan a las compañías a integrar la responsabilidad corporativa en su estrategia de negocio. La Guía ISO 26000 proporciona una serie de recomendaciones a la hora de elegir las iniciativas en las que se desea participar:

  • Coherencia con los principios indicados en el apartado "a" de este artículo.
  • Si la iniciativa proporciona información valiosa y práctica para ayudar a la organización a abordar alguna materia fundamental.
  • El carácter internacional o local de la iniciativa.
  • La tipología de organizaciones que impulsan la iniciativa (ONG´s, gobiernos, sindicatos, ect)
  • La credibilidad y reputación de la entidad.
  • La naturaleza del proceso que ha dado origen a la iniciativa, es decir, si ha sido un proceso transparente/participativo o no.
  • Accesibilidad y coste de la iniciativa.
Por último, se recalca la importancia de revisar periódicamente el valor y la importancia de cualquier iniciativa seleccionada.

Revista de Responsabilidad Social de la Empresa. Editada por Fundación Luis Vives. ISSN Versión digital: 1989-6417

 

CONSULTEN, OPINEN , ESCRIBAN .
Saludos
Rodrigo González Fernández
Diplomado en "Responsabilidad Social Empresarial" de la ONU
Diplomado en "Gestión del Conocimiento" de la ONU
Diplomado en Gerencia en Administracion Publica ONU
 
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