Friday, October 20, 2006

DESDE EL UNIVERSO DE ECUADOR

Ignacio Carvallo | carvallo@eluniverso.com
El sello nacional
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Optimismo y buenas nuevas inyectan al prestigio nacional del libro, las firmas relacionadas con la didáctica de Saúl Aguayo Briones y Ermel Aguirre González.

Hacer teatro para niños y adolescentes con perfiles orientadores de valores humanos, casi parece heroísmo.

Invadidos por ediciones de autores extranjeros, cada educador nacional ve como ente raro el teatro nacional.

Pero el guayaquileño Aguayo Briones hizo teatro de valores hace dos décadas.

Maestro y dominador de técnica teatral, propiamente tiene agotadas sus primeras ediciones de esta clase de incitante para que escolares y colegiales disfruten de la magia del teatro.

Andamos con premura formativa y fecunda en los predios de nuestra educación popular. Y a falta de fortalezas de políticas de difusión bibliográfica con sello nacional, ha sido el ánimo siempre tenaz y comunicativo del propio autor el que ha hecho circular, con magnífica acogida, los libros de teatro con valores y para valores, entre escuelas y colegios necesitados de estas innovaciones.

El otro caso de igual influencia social está en los títulos de literatura universal que Ermel Aguirre lanza con un acierto que es consagratorio en su tarea de hacer libros para una mejor enseñanza.

Hace lo que la Unesco preconizó y que las bibliotecas populares estudiantiles de sus clubes siguen promoviendo.

Es decir, poner el libro en manos del estudiante y del profesor. Mucho más vigoroso y fecundo es esto que cualquier programa o taller de fomento de la lectura que se queda a medio talle porque falta lo sustantivo: poner el libro en manos de quienes deben disfrutarlo, promoverlo y atesorarlo.

Las ediciones recientes de resúmenes hermosamente graficados y que invitan a la lectura y al comentario, deben merecer para Aguirre un premio nacional que reconocería su labor de décadas en pro del libro-compañero de las inquietudes juveniles.

Los títulos nacionales calzan certeros en el aula viva de la literatura: La emancipada, el Canto a Bolívar, La obra montalvina, A la Costa, Los Sangurimas, Don Goyo, Las cruces sobre el agua, Relatos de Emmanuel, Huasipungo, Baldomera...

Y de los extranjeros, desde los grandes motivos hispanos, hasta los inmortales de La Ilíada y La Odisea, tragedias y comedias griegas y La Eneida.

Se ha dado la nueva independencia para el libro con sello editorial ecuatoriano. Sus ventajas para la lectura de los ecuatorianos son evidentes y  numerosas.

Aguayo Briones y Aguirre González merecen respaldo de educadores y de los nuevos, diáfanos talentos escolares y colegiales por el ejemplo que dan.